Entrevista

DANIELA CAPKAUSKAS: “LA CLAVE PARA DESHACERME DE LA OBESIDAD FUE ENTENDER QUE MI CUERPO ERA MÍO Y QUE SÓLO YO PODÍA DECIDIR QUE QUERÍA DE ÉL”

· · ·

Licenciada en Periodismo, mamá de dos hermosos hijos, Mae (2 años) y Santi (6 años) y compañera de vida de Rodrigo García López, padre de sus hijos y fiel coequiper (así lo define ella). Su historia de vida tiene mucho para enseñarnos, por eso nos pusimos en contacto con Daniela Capkauskas para transmitir a nuestros lectores este fuerte testimonio y ejemplo de una mujer que dijo: ¡Sí, se puede!

Para introducirnos en la nota y comprender de dónde viene tu valentía, ¿cuales son los pilares y valores en tu vida?

El periodismo atravesó básicamente mi vida desde que nací, mi papá – mayor referente y ejemplo a seguir – es periodista y eso hizo que abrace la pasión desde que tengo uso de razón. Lo culpo porque básicamente tiene la culpa, el sólo hecho de verlo conducirse en su profesión y el cómo la llevó siempre, hizo que quiera ser lo que hoy soy.
Y esto tiene que mucho ver con mi historia personal, mi ser como persona separada de mi entorno, tengo la suerte de tener dos ejemplos enormes, dos seres íntegros me formaron y es eso lo que aprendí. Desde muy chicas nos vimos influenciadas tanto por mamá como por papá de manera terriblemente positiva. El viejo es un ejemplo de integridad, de lucha, de constancia, de amor por lo que hace, de amor por su familia, es de esos tipos que siempre que le cuestionamos que no haya llegado a más, él nos contestaba “yo prefiero caminar por la calle con la cabeza en alto y poder mirarlos a ustedes a la cara”, y con ese simple valor puedo resumir el sin fin de valores que nos impartió. La vieja es simplemente el pilar que sostiene la familia, es la fortaleza, es la independencia, es la lucha, es la liberación. Una mujer que nos enseñó que por ser mujeres no somos menos que cualquier hombre, que tenemos que valernos por nosotras mismas y que podemos hacer mil cosas a la vez. Que nadie nos puede decir cómo vivir, que nadie nos puede pedir que hagamos cosas que no queremos, que podemos ser todo lo que queramos sin fronteras.

930a67_0f8fa9104e4a406d92243d3e4516cadf~mv2

“Cuando era chica, viví un montón de situaciones de acoso que hoy entiendo, que las vi como normales por muchos años y no lo son. Lo más importante para mí hoy, es que no quiero que mi hija las viva o mi hijo se las haga vivir a nadie.”

¿Cuándo comienza a despertarse en vos esta conciencia y la lucha feminista?

D: Creo que venimos militando el feminismo desde la cuna, a pesar de tener construcciones culturales arraigadas por las que muchas veces no podemos culparnos, hemos mamado mucho de poder femenino y de libertad, ante todo. Como en el seno de toda familia, hoy, con mi militancia más fuerte, entiendo que siempre hubo cuestiones que se daban por sentada, eran propias de la mujer. Pero creo que lo importante, es que como familia también, estamos tratando de deconstruirnos unos a otros a diario. Eso me da mucho orgullo, siento orgullo a la vez que apoyo de mi familia en esta lucha que tomé como mía, como bandera. Considero que la mujer debe dejar de sentir que tiene la responsabilidad de hacer un sinfín de cosas sólo por ser mujer, tenemos que dejar de creer que otros pueden decidir por nuestras acciones, por nuestros cuerpos, por nuestra vida. Creo que debemos dejar de vernos en desventaja con el hombre porque no lo estamos, no vinimos al mundo “para ser” tal o cual cosa.
Cuando era chica, viví un montón de situaciones de acoso que hoy entiendo, que las vi como normales por muchos años y no lo son. Lo más importante para mí hoy, es que no quiero que mi hija las viva o mi hijo se las haga vivir a nadie. Es entonces cuando siento la enorme necesidad de estar en esto, de militar el cambio, de militar una generación distinta, de propiciarles a mis hijos un mundo un poco menos doloroso para ambos. Porque así como hay mujeres oprimidas, hay hombres que también están en situación de vulnerabilidad producto de una cultura machista que los obliga a comportarse de determinada manera. Que rige la vida del hombre y no puede salirse de las reglas que, como tal, le son impuestas. Y en esto también tiene vital importancia mi compañero, que día a día lucha también contra lo impuesto y enseña eso a sus hijos. Creo que un discurso común es la clave para una infancia libre y una adultez más justa.
En este contexto, por supuesto, está presente mi paso por la obesidad. Nunca fui flaca, vamos a empezar por ahí, tampoco me interesó serlo, aún hoy. Pero tuve un encuentro con una obesidad mórbida grado III que no fue buena. Llegué a ella por distintos motivos que me llevaron a una depresión importante, y ya sabemos de antemano que la depresión no es buena consejera. Y en esto también está presente mi lucha feminista, creo que la clave para decidirme a deshacerme de mi obesidad fue entender que mi cuerpo era mío, y que sólo yo podía decidir qué quería de él.

“Creo que nos debemos como sociedad, como seres humanos, la necesidad de entender el daño que podemos causarle al otro cuando optamos por discriminar.”

Siendo una sociedad que se rige por estándares estéticos, ¿cómo sentiste la mirada de los otros frente a la obesidad?

D: Por años sentí pudor del cuerpo que tenía, siempre pensando en lo estético. Cuando uno tiene obesidad todo se pone un poco negro, las miradas, las palabras, comprar ropa, caminar, jugar con tus hijos, dormir, respirar. Y nada ayuda a nada, a mí pensar en todo eso, sentirme afectada, sólo me llevó a hundirme más en el pozo y a que la cosa cada día se ponga peor. Creo que nos debemos como sociedad, como seres humanos, la necesidad de entender el daño que podemos causarle al otro cuando optamos por discriminar.
He vivido situaciones horribles que no ayudaban en nada. Liberarme de las miradas externas y el apoyo de mi familia fue fundamental. En ellos me refugié todo el tiempo, aún hoy, en esas miradas que siempre me aprobaban, decida lo que decida y me acompañaban y me apoyaban y sólo querían mi bien.
Cuando pude aceptarme tal cual era, con su debida situación y su debido contexto me propuse buscar empezar la búsqueda hacia lo que de verdad quería. ¿Qué quería yo para mí?, ¿cómo quería verme por dentro y por fuera? ¿Qué era importante en mi vida? Primero resolví esas preguntas, quería estar sana y ¿lo estaba?, quería verme saludable y ¿lo era?, quería poder compartir la vida con mis hijos, poder estar a su altura, poder correr, poder reír, alzarlos, disfrutarlos, quería plenitud, quería el mayor tiempo de vida posible para estar a su lado pero ¿la tenía?.
Me di cuenta que no y es ahí cuando la estética queda relegada a un cajón, bajo siete llaves, junto con todas las situaciones de discriminación, junto con todas las miradas de desaprobación, junto con los comentarios fuera de lugar, junto con la falta de talles grandes. Sólo importaba alcanzar ese objetivo.

930a67_5a855835671842bea0c5addf5bb2a4ca~mv2

¿Cual fue tu principal motivación para tomar la decisión de realizarte un bypass gástrico?

D: Primero que nada, quería volver a ser mamá y eso me llevó a empezar a cambiar la dirección, en medio del camino quedé embarazada de mi hija y llegó mi segunda maternidad llegó cuando íbamos a empezar a buscarla, casi exactamente – ella nació un 20 de julio y un mes antes, el 20 de junio después de cumplir mis 30 años íbamos a empezar a buscarla, recién – fuimos muy felices. No nos importó que suceda antes, pero ya desde ahí, se forjaba en mí la idea de un cambio y sobre todo con la llegada de Mae.
Cuando ella tuvo edad suficiente y en su proceso personal de destete decidí empezar el trayecto hacia la cirugía bariátrica – o bypass gástrico – fui a la primera charla, la que es gratuita. Debo reconocer que dos personas fueron mi ejemplo y es por eso que no tengo reparos en decir lo que hice para perder peso, porque en el contagio, en la historia de vida está la fuerza, muchas veces, que el otro necesita para hacer el click.
Luego de la charla en la que el médico te cuenta todo el proceso y cómo es la cirugía me entregaron un sinfín de estudios que debía realizarme, entre ellos un proceso psicológico el que creo fue fundamental. Sin embargo, con el correr de los meses – yo en ese momento vivía en Villa Angela y los médicos estaban en Resistencia – empezaron a llegar los resultado de los estudios y realmente, uno era peor que el otro. Me di cuenta de que no era sólo físico, una vez más y aunque el concepto de físico hubiera abandonado el concepto de estético, darme cuenta que también era un mal interno fue determinante.
Tenía muchas enfermedades asociadas a la obesidad, claramente ese tiempo de vida extra que necesitaba gestionarme – aunque nunca se sabe lo que depara el destino – para disfrutar de mi vida, era sumamente lejano. Tenía colesterol malo, esofagitis, gastritis, reflujo gástrico, apnea del sueño, hígado graso, piedras en la vesícula, pre diabetes, en fin, de todo un poco, un cóctel mortal al que se sumaba, como dije antes, obesidad mórbida grado III que también me afectaba las rodillas, la espalda, las caderas, todo.
Saber eso me reafirmó en mi postura y tengo que reconocer que con miedos, nos reafirmó un poco a todos. Tengo que agradecer a mi familia porque nunca me dejó bajar los brazos, tampoco mis amigos y hoy, cuando todo ya “pasó” me cuentan sus miedos y ¡vaya! Que eran muchos y fundados, pero yo jamás lo supe. Ellos escucharon los míos y me impulsaron a sobrellevarlos, a solucionar cada situación para que no sea una piedra en el camino.

“(el bypass gástrico) es una herramienta, no la solución, una herramienta muy pero muy poderosa, pero no hace todo el trabajo por uno. Hay que pensar realmente que es lo que uno quiere, porque es un cambio de vida, para toda la vida.”

Por lo que sabemos, la cirugía no es un milagro, sino que es un camino que uno decide transitar para poder vivir mejor, ¿cómo cambió tu vida luego operación?

D: La cirugía me salvó la vida, literalmente, hoy estoy sana. Pero hay que entender que es una herramienta, no la solución, una herramienta muy pero muy poderosa pero no hace todo el trabajo por uno. Hay que pensar realmente que es lo que uno quiere, porque es un cambio de vida, para toda la vida. ¿Podes volver a ser lo que fuiste? Sí, claro que sí, con sufrimiento, nuevamente porque volver a comer mucho no es simple después de la cirugía, porque acallar las voces de la cabeza no es simple. Pero todo depende de uno mismo, yo elegí esta vida, elegí tener salud y calidad de vida para los míos, pero por mí y por nadie más. Es entonces cuando es imposible fracasar. La comida sigue siendo un disfrute, pero desde otro aspecto y en otras cantidades. Pasó a ser un medio para disfrutar momentos y no el momento en sí. Estamos muy acostumbrados a juntarnos a comer y que ese comer, sea disfrutar de comer hasta el hartazgo, sin darnos cuenta que el acto de juntarnos lo que nos da, es la posibilidad de disfrutarnos un rato, nada más.
El estómago queda chiquito, las porciones son chiquitas y se sufre bastante cuando por error te pasas un poquito de la porción y eso, aunque no lo parezca es terriblemente bueno, porque te ayuda a conservar los límites. El pre quirúrgico es lo más complicado, conlleva una dieta líquida de entre una semana y 20 días. Pero se puede, como digo siempre, con un día a la vez en la cabeza, en vez de un almanaque en el que pensemos cuánto nos falta. La cirugía es algo de lo que no tengo registro, es laparoscópica así que tampoco tengo más que unos cuántos puntos externos, no conlleva una cicatriz ni un tajo. Son puntitos ubicados en distintas partes de la panza. El post operatorio es divertido, seguís comiendo todo líquido pero no hay forma de que te termines una taza de sopa, al principio sólo comía una cucharadita de té de comida jajajaj era gracioso. Pasar de 3 o 4 platos a una cucharada de té o el fondito de una tacita chiquita de café. Poco a poco eso aumenta un poco, pero tampoco demasiado, hoy creo que aumenta a la porción justa y necesaria.

930a67_8a85e2ed09374607867cd43282da3ea1~mv2

Por último, ¿qué mensaje podés transmitir a las personas que están transitando esta enfermedad llamada obesidad?

D: Creo que mi mensaje apunta a que debemos buscar calidad de vida, siempre, sea como sea. Preguntarnos cuáles son las cosas de la vida que nos llenan el alma o nos la llenarían y tratar de alcanzar esas metas. Si no quisiera alzar a mi hija más pequeña o jugar una carrera con mi hijo más pequeño, posiblemente no habría hecho esto. Si no quisiera ser una compañera, hija, amiga, hermana, madre presente y activa no lo habría hecho. Sin dudas es un medio, un medio para el real proyecto de vida que tengo. Por eso también digo que es una herramienta, pero siempre va a depender de nosotros, de lo que queramos para la vida.
Yo lo único que puedo aconsejar es que, sea por el medio que sea, siempre que sea un medio saludable, traten de llegar a la meta. Que ningún método es fácil porque absolutamente todos dependen de nosotros. Y que no vean esto o cualquier otra opción como algo lejano, yo lo veía como un sueño lejano hasta que tomé las riendas y resulta que estaba ahí, al alcance de mi mano. No duden, no esperen, no flaqueen, tengan siempre la meta en la cabeza y la entereza para alcanzarla. No me creo ejemplo de nada, no creo que estoy por encima de absolutamente nadie, pero estuve ahí, sí y encontré en el camino gente que me dijo esto y fueron de mucha ayuda. Por eso nunca dudo en ponerme a disposición de la gente que me necesite para lo que sea. Porque yo necesité y aún hoy necesito que haya gente que esté para mí, ahí, alentándome a seguir. Es una cadena que forma un círuclo, no funciona de otra forma.

 

Por: Carla Fabiana López    Fotos: Rodrigo García López y gentileza de Daniela Capkauskas

1 comment on “DANIELA CAPKAUSKAS: “LA CLAVE PARA DESHACERME DE LA OBESIDAD FUE ENTENDER QUE MI CUERPO ERA MÍO Y QUE SÓLO YO PODÍA DECIDIR QUE QUERÍA DE ÉL”

  1. Bravo Daniela!!! Te admiro y te quiero mucho.

    Me gusta

Agregar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s